Corazón, ve a Pasado, está tan flaco,
nos persigue como perro hambriento.
Vámonos, perdámonos.
Seamos como Dios con la miseria.
Escondámonos en este saco lleno de piedras,
que robamos de esa torre de Babel,
que construimos en la nevera.
Ahí dentro entre sábanas de polvo,
déjame vestirte de Adán,
y vísteme de Eva.
Abrázame por detrás para que no te vea,
y démonos, como dicen: besos de ceniza.
Corazón, mira a Vacío, ya está tan grande,
esta creciendo tanto como su padre,
le haces falta,
ven y comparte con nosotros la almohada.
Convirtámonos en cirio,
derritámonos desde Alfa hasta Omega.
O mejor, seamos la distancia,
entre Ícaro, el sol, las plumas y la cera.
nos persigue como perro hambriento.
Vámonos, perdámonos.
Seamos como Dios con la miseria.
Escondámonos en este saco lleno de piedras,
que robamos de esa torre de Babel,
que construimos en la nevera.
Ahí dentro entre sábanas de polvo,
déjame vestirte de Adán,
y vísteme de Eva.
Abrázame por detrás para que no te vea,
y démonos, como dicen: besos de ceniza.
Corazón, mira a Vacío, ya está tan grande,
esta creciendo tanto como su padre,
le haces falta,
ven y comparte con nosotros la almohada.
Convirtámonos en cirio,
derritámonos desde Alfa hasta Omega.
O mejor, seamos la distancia,
entre Ícaro, el sol, las plumas y la cera.
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