sábado, 29 de agosto de 2009

L'histoire de nos années.

A veces me dan ganas de correr hasta tu puerta y decirte tantas cosas. Decirte que yo sé que no me quieres y explicarte que no importa, yo tampoco te quiero. No sé porqué, aún así, a pesar de todo lo que ha pasado y lo que no entre nosotros, tengo esa necesidad de verte de vez en cuando. Fingir que hay algo y que todo está bien. Me doy cuenta que no eres un problema para mí, y mucho menos una solución. Eres maravilloso y te admiro, pero no eres mi confidente, ni mi amigo, ni el tipo que conozco y con quien comparto diplomacia. Eres Alguien y eres grande, pero entre tu y yo, no hay nada.
A veces eres tú quién me borra de su vida, a veces soy yo quien lo hace.
Hay días que quiero saber qué haces, o qué te ha pasado, cómo te sientes, otros no...y sé que tú también. Hay veces en las que me dan ganas de hacerte un cuadro, nadamás porque sí, o darte un abrazo, o un beso, pero sólo porque quiero, sin significado alguno... sólo hacerlo porque eres tú. Quizá es porque contigo me siento segura, o cómoda, o talvés porque no hay nada entre nosotros.

A lo mejor sólo en ti el consuelo está en la nada.

Quizá nuestras presencias en la vida del otro son tan ajenas...

No hay razón para querernos, u odiarnos, o perdonarnos, u olvidarnos, o acordarnos...

me importas.

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